http://www.wikio.es

19/1/10

¿Cómo sería a música portuguesa se gostasse dela própria?

A propósito de quatro irmãos músicos, fundadores da Associação Cultural d’Orfeu localizada em Águeda, constrói-se uma génese da música tradicional portuguesa para em seguida se alargar a outros contextos e colocar-se a seguinte pergunta: como seria a música portuguesa se gostasse dela própria?




Realização, Imagem, Montagem: Tiago Pereira
Som: Eduardo Vinhas
Produção: d’Orfeu Associação Cultura
©2010

http://vejambem.blogspot.com/2010/01/como-seria-musica-portuguesa-se.html

18/1/10

Irresponsábel, inconsistente, antipedagóxico, ilegal e inaceptábel

A Academia advirte que a proposta é lesiva para a lingua e que pode infrinxir a legalidade. Pide a súa retirada e que se abra un diálogo para chegar a un verdadeiro consenso.

A proposta de decreto lingüístico para o ensino non universitario é, simplemente, inaceptábel. A emenda a totalidade non vén dende unha organización política ou social, quen así se expresa é a máxima autoridade lingüística: a Real Academia Galega. O posicionamento claro desta institución deixa o Goberno na máis absoluta soidade.

O documento de 13 páxinas, aprobado por todos os académicos, é contundente dende o primeiro punto: "As Bases que se analizan poderían producir un retroceso no proceso de normalización, que infrinxe a lexislación vixente e maila xurisprudencia emitida polos altos Tribunais e que tampouco se sustenta na mellor organización do proceso pedagóxico senón, unicamente, en promesas electorais que son de dubidosa legalidade e que, por esa razón, non parecen validables polas urnas".

O texto, no que hai abundantes referencias á lexislación vixente, insiste en que as bases do Goberno son incoherentes con Plan Xeral de Normalización e que poden vulnerar o Estatuto de Autonomía e incluso a Constitución española. Fronte á proposta da Consellaría de Educación, a RAG recomenda abrir "un diálogo franco con vontade de concordia definitiva, porque a sociedade está cansa da duración das discordias lingüísticas e de que toda a melloría do enfermo pareza peligrosa. Todas as forzas políticas deberían facer un esforzo de pacificación e construír un diálogo sobre bases que garantan a plena normalización do galego e a plena competencia oral e escrita ao final de cada ciclo nas dúas (ou tres) linguas".

A RAG lembra que o galego é a lingua propia do país e que os cidadáns "esperan que o seu Goberno sexa o primeiro e inequívoco defensor. Por iso se asombran e mobilizan cando perciben xestos que, polo menos, parecen ir en dirección contraria". A máxima institución académica fai fincapé na necesidade dunha discriminación positiva "mentres a lingua galega non sexa o centro de gravidade do modelo bilingüe e estea asegurado o respecto e fomento do uso da lingua propia e cooficial desta Comunidade Autónoma para corrixir positivamente unha situación histórica de desigualdade co castelán".

Informe completo da RAG: galego.pdf

Fuente: vieiros

DIFUSIÓN PROXECTO " NOMES E VOCES" : Presentación do libro "Facendo Historia con memoria" de Lourenzo Fernández Prieto

3C3 Editores comprácese en convidalo/a á presentación do libro Facendo Historia con memoria de Lourenzo Fernández Prieto.

No acto intervirán Ernesto Sánchez Pombo –xornalista–, Manolo Barreiro –analista político e autor do limiar–, X. Amancio Liñares Giraut –director editorial de 3C3– e o propio autor.

LUGAR: Sede da FUNDACIÓN CAIXA GALICIA – SALA DE PRENSA (Cantón Grande, 21-24. A Coruña).

DÍA: Mércores, 20 de xaneiro, ás 20.00 horas.

CONTIDO (Descrición da obra):

- Lourenzo FERNÁNDEZ PRIETO, Facendo Historia con memoria. Colección VILARNOVO / Ideas e realidades.


Este libro trata do noso pasado máis incómodo: o golpe de Estado de 1936, a represión que o acompaña, a guerra civil que provoca e a ditadura que se instaura como consecuencia da vitoria franquista. Cando entran en conflito as memorias dos vencidos e as dos vencedores, por definición sempre triúnfan as dos vencedores. Só a construción histórica do pasado pode evitar este desequilibrio. O volume recolle un feixe de artigos escritos nos últimos anos por este catedrático de Historia Contemporánea da USC, que comentan como se vén recuperando ese pasado incómodo e as reaccións sociais diante deste proceso. O limiar é de Manuel M. Barreiro.


Las estaciones de un tren eléctrico

Primero tuvo que encontrarlo. Eso fue lo más arduo, lo más difícil de todo. Tanto, que aplazó el proyecto un año entero.

Desde que se quedó viudo, sólo había una cosa que le doliera tanto como mirar hacia los maleteros de los armarios, y era subir al trastero para enfrentarse con una prodigiosa arquitectura de cajas y más cajas de todos los tamaños, perfectamente precintadas y etiquetadas con aquella letra elegante y picuda que su mujer había aprendido de pequeña, en el colegio, para no perderla jamás. Por eso, y aunque sabía más o menos dónde estaba, el año anterior había renunciado a buscar su tren eléctrico, pretextando ante sí mismo que su nieto mayor aún era demasiado pequeño para apreciarlo.

Este año, sin embargo, se armó de valor y bajó con él a mediados de septiembre, antes de que aflojara el calor. Nunca podría decir que fue fácil, y sin embargo, al depositarlo sobre la mesa del comedor, se felicitó a sí mismo por aquella hazaña. Mientras iba sacando de la caja los vagones, las vías, las estaciones, sintió una misteriosa sensación de convalecencia, la contraseña física de una melancolía templada y diferente, y las yemas del niño que había sido en las puntas de los dedos.

No existía otro tren como aquél en el mundo. Su madre nunca habría logrado reunir el dinero suficiente para comprárselo, pero su padre, en la cárcel, tenía mucho tiempo. Él fue quien le hizo aquel tren poco a poco, pieza a pieza, con retales de hojalata que iba llevándose del taller ferroviario donde redimía pena por haber cumplido con su deber. Capitán de Ingenieros, muy buen dibujante y muy habilidoso, fue copiando los vagones del natural y nunca estuvo solo. Sus compañeros se dieron cuenta enseguida de lo que se traía entre manos, y todos colaboraron, haciendo cada uno lo que sabía. Así, durante años, su madre le fue trayendo de la cárcel las primeras piezas de aquel tren, vías, puentes, locomotoras primorosas, hechas, montadas y pintadas a mano, cada una con sus imperfecciones, y unas admirables estaciones de madera, obra de quien había sido el mejor carpintero de la provincia de Segovia antes de convertirse en un preso más.

Después, cuando su padre cumplió su condena, se reunía los domingos por la tarde con los coautores de aquel prodigio, y entre todos lo electrificaron, pegaron las vías sobre un tablero plegable de madera y le pusieron pasos a nivel, túneles, montañas. Disfrutaban igual que él, tal vez más, y por eso el dueño del tren, tan desordenado y destrozón como cualquier niño, fue siempre muy cuidadoso con aquel juguete. Tanto que cuando su propio hijo tuvo nueve años, lo quitó de en medio porque tuvo la sensación de que no lo apreciaba. Su mujer se lo reprochó, no seas así, hombre, si no es más que un niño, pero él fue inflexible. Cuando quieras jugar con él, le dijo, lo sacamos y jugamos juntos, pero mientras tanto prefiero guardarlo…

Ahora, aquel niño que había llorado tanto por el destierro de aquel tren exiliado en el trastero era el padre de otro niño, y su abuelo, con esa blandura inexplicable de su condición, había decidido convertirle en el propietario de aquel extraño y precioso juguete. Después estuvo más de dos meses arreglándolo, reparando los desperfectos, pintando los desconchones, comprando, y probando, y ajustando nuevos mecanismos para aquellas viejas y maravillosas locomotoras. Y el día de Reyes volvió a meterlo todo en su caja de madera, lo envolvió con papel de regalo, le puso un lazo y se fue con él, a la hora de comer, a casa de su nuevo propietario.

Lo que ocurrió después no fue en absoluto lo que había calculado, pero en cierta manera fue mucho mejor. Al verle llegar con aquella caja tan grande, su nieto se puso como loco, y cedió el turno a sus hermanos, a sus primos, antes de cogerla entre las manos. Su abuelo no había comprado ninguno de los regalos que hizo aquel día. De eso se había encargado su hija pequeña, que le dio dos bolsas muy grandes al llegar, para que las repartiera. Y todos sus regalos tuvieron mucho éxito, porque la compradora se había encargado de que respondieran a peticiones expresas, escritas en sus cartas. Todos, menos aquél, su tren eléctrico, que por el tamaño parecía una videoconsola, pero no lo era.

Y sin embargo, la decepción de su nieto, que le dio las gracias con desgana, obligado por los pellizcos que le propinaba su madre desde atrás, no le afectó tanto como la alegría de su padre, aquel niño que no había sabido apreciarlo cuando tenía la edad del frustrado videojugador, y que le miró con los ojos húmedos, las manos temblando y un silencio más elocuente que cualquier palabra, antes de darle un abrazo tan fuerte que le hizo daño.

El resto de la tarde lo pasaron los dos jugando con el tren, en el comedor, y él pensó que a su padre no le habría disgustado el final de esta historia.


ALMUDENA GRANDES

http://www.elpais.com/articulo/portada/estaciones/tren/electrico/elpepusoceps/20100117elpepspor_12/Tes

Cambiemos o sistema, non o clima - Declaración dos pobos en Klimaforum '09

Hay soluciones a la crisis del clima. Lo que necesitan los pueblos y el planeta es una transición justa y sostenible de nuestras sociedades a un modelo que garantice el derecho a la vida y la dignidad de todas las personas, y entregue un planeta más fértil y vidas más plenas a las generaciones presentes y futuras.

Nosotros, los pueblos, las comunidades y todas las organizaciones participantes en Klimaforum09 en Copenhague, hacemos un llamado a todas las personas, organizaciones, gobiernos e instituciones, incluidas las Naciones Unidas, para que contribuyan a esta transición necesaria. Será un trabajo difícil. La crisis actual reviste aspectos económicos, sociales, ambientales, geopolíticos e ideológicos que se afectan y se fortalecen mutuamente, y que potencian la crisis del clima. Por este motivo llamamos a la acción urgente sobre el clima:

*Abandonar completamente los combustibles fósiles en los próximos 30 años*, que deben incluir hitos específicos para cada período quinquenal.

Exigimos una reducción inmediata en las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrialiazos de, como mínimo, un 40% en comparación con los niveles de 1990 para el año 2020.

*Reconocer, pagar y compensar la deuda climática* por el consumo excesivo del espacio atmosférico y los efectos negativos del cambio climático sobre los pueblos y poblaciones afectados.

*Rechazar las falsas y peligrosas soluciones orientadas al mercado y centradas en la tecnología *que proponen muchas compañías transnacionales. Entre ellas, la energía nuclear, los agrocombustibles, la captura y el almacenamiento del carbono, los Mecanismos de Desarrollo Limpio, el biochar, los cultivos transgénicos climate ready, la geoingeniería y la reducción de emisiones a través de la deforestación y de la degradación de los bosques (REDD) definida en la CMNUCC, que agravan los conflictos sociales y medioambientales.

*Soluciones reales a la crisis climática* basadas en el uso seguro, limpio, renovable y sostenible de los recursos naturales, y la transición a la soberanía alimentaria, energética, sobre la tierra y las aguas.

Por tanto exigimos que la CDP15 llegue a un acuerdo que inicie la recuperación del equilibrio ambiental, social y económico del planeta con medios que sean sostenibles e igualitarios ambiental, social y económicamente, y que finalmente culmine en un tratado jurídicamente vinculante.

Los impactos negativos del cambio climático causado por el hombre producen graves violaciones de los derechos humanos. Las naciones tienen la obligación de cooperar en el ámbito internacional para garantizar el respeto de los derechos humanos en todo el mundo, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas. Cualquier acuerdo específico sobre el cambio climático debe entenderse en el contexto más amplio de lograr una transición sostenible de nuestras sociedades.

Nosotros, los pueblos y organizaciones que participamos en Klimaforum09, nos obligamos a proseguir con nuestro compromiso pleno y activo por esta transición, que exige cambiar fundamentalmente las estructuras sociales, políticas y económicas, y corregir las desigualdades e injusticias por motivo de género, clase, raza, generación o grupo étnico.

Para ello hay que restaurar la soberanía democrática de nuestras comunidades locales, como unidad social, política y económica básica. La propiedad, el control y el acceso local y democrático de los recursos naturales forma la base de un desarrollo significativo y sostenible de las comunidades, al tiempo que reduce la emisión de gases de efecto invernadero. También son necesarios acuerdos regionales e internacionales de cooperación más sólidos para gestionar recursos comunes y compartidos, y una ONU más fuerte y democrática.

Llamamos a todos los afectados, personas, movimientos sociales, organizaciones culturales, políticas y económicas a que se unan a nosotros en la construcción de un movimiento de movimientos fuerte y global, que promueva las visiones y demandas de los pueblos en todos los niveles de la sociedad. Juntos, podemos propiciar una transición mundial hacia un futuro sostenible.

17/1/10

Haití : el terremoto afecta a un país que está siendo social y ecológicamente destruido desde hace décadas

Ya se ocuparán otros de anunciar las cifras de la nueva desgracia que acaba de abatirse sobre Haití. Yo sólo quiero recordar ahora hasta qué punto esta isla en la que he venido realizando numerosos reportajes periodísticos ha sido destruida social y ecológicamente en las últimas décadas con la complicidad de los EEUU y de la ONU.

Viajando a bordo de una de las avionetas que comunican Santo Domingo con Puerto Príncipe, la capital de Haití, es ocioso que el piloto anuncie la frontera: para comprender que se comienza a volar sobre paisaje haitiano, basta percatarse del momento en que los árboles desaparecen bruscamente. En cosa de minutos, Haití apenas ofrece otra cosa que una sucesión de montes pelados: esta parte de la isla que apenas tiene el tamaño de Bélgica y suma 8 millones de habitantes y que fue otrora conocida como “la perla de las Antillas” se ve desde aire como un mundo lunar surcado por cauces carente de agua cuando no llueve.

El penosos estado de la mitad de la antigua Española viene a añadirse al sinnúmero de desdichas, a los miles de muertos, a los millares de exilados generados por los Duvalier, dictador padre y dictador hijo. Les sucedió Jean-Bertrand Aristide, el cura secularizado que, antes de ser depuesto, llegó a acumular con su abogada y esposa cerca de 850 millones de dólares de fortuna personal, sin duda para “sus pobres” de la Ciudad del Sol, los que le llevaron al poder en los años 80. Haití sufre uno de los medioambientes más degradados de las Américas: uno de los pocos estados del planeta en los que la historia del país se confunde totalmente, y de continuo, con la degradación de la naturaleza y del medio ambiente, porque los sucesores de los chiflados y de los dictadores no lo han hecho mejor.

En la región de Bombardópolis, en el extremo este, los campesinos se han visto reducidos con los años a desenterrar las raíces de los árboles para convertirlas en carbón vegetal. Porque hace mucho ya que cortaron los árboles. Venden este carbón, éste y otro que producen a partir de troncos que van encontrando todavía, para ganarse unas cuantas gourdes, la moneda local sin apenas valor. El grueso de los haitianos, señaladamente en la región de Gonaïves y en el norte, cocina con este combustible la poca comida que le separa de la muerte por inanición. Dos tercios de los haitianos, sobre todo en el norte y en el este, no tienen otra cosa que ese carbón vegetal, vendido a sacos a pie de carretera. La cubierta forestal de Haití se reduce ya a menos del 1% de la superficie.

Los árboles fueron primero víctimas del cultivo de la caña de azúcar y del café; luego, de una exportación incontrolada que enriqueció a la clase dominante y a los norteamericanos. Lo poco que queda, sirve de “leña de fuego”, como se dice en África, o de base para el carbón vegetal. La pugnaz competición que enfrenta a campesinos pobres con campesinos –un millón— sin tierras se solapa con los enfrentamientos entre bandas armadas. Las fuerzas de las Naciones Unidas no han logrado poner más orden en esos problemas que una clase política que, reproduciéndose de forma idéntica lustro tras lustro, ha perdido todo vínculo con una población en situación de abandono: el 1% de la población acapara al menos el 60% de la riqueza de un país abocado a la autodestrucción.

Cada año, lluvias más y más devastadoras a causa de las alteraciones climáticas que multiplican la violencia de huracanes y ciclones se precipitan sobre una superficie incapaz ya de retener tierra cultivable. Las tierras transportadas ni siquiera se detienen ya en los llanos, y ganan la costa: cada año, entre 37 y 40 millones de toneladas de tierra van a dar en la mar, y sólo el 10% del agua de lluvia penetra en el suelo. El resto discurre rápidamente sobre unos suelos encallecidos en la imposibilidad de que la retenga cualquier vegetación. Múltiples consecuencias: la irremediable alteración de los microclimas de la isla, el agostamiento de mantos freáticos vitales, 400 ríos o desaparecidos o con caudales que fluyen apenas unas semanas al año. Como en el caso de la leña, unas hostilidades pseudopolíticas enfrentan entre sí a los campesinos y a los campesinos con los grandes propietarios por el control del agua subsistente: se forman bandas que matan por el control de un simple canal de irrigación. Esta sequía progresiva ha llegado a un nivel inquietante en la segunda mitad de los 90, trayendo consigo la desaparición de los abundantes peces de agua dulce que constituían el alimento básico de muchos habitantes. En la llanura de la Arbonita, hacia el norte, los propios risicultores ya no tienen agua bastante para sus cultivos de arroz.

Una paradoja para un país en el que llueve desde luego mucho durante la mayor parte del año. Y año tras año desaparecen risicultores, porque los EEUU exportan a Haití 250.000 toneladas de arroz norteamericano públicamente subvencionado, y por lo mismo, menos caro que el arroz local que se compra en los mercados.

Cada año, millares de personas pierden la vida a causa de las inundaciones que transforman la menor pendiente en un torrente furioso. Decenas de veces al año, un pequeño viento huracanado que dure media hora basta para que Puerto Príncipe, rodeado de colinas, se vea invadido desde las alturas de la capital por toneladas de detritus que se acumulan en las calles de la baja ciudad, en donde viven los más pobres. En la Ciudad del Sol, el suburbio costero más miserable, el bastión desde el que Aristide lanzó su carrera como sacerdote y luego como político, la densidad demográfica es de 10 personas por metro cuadrado: algunas familias llegan incluso a turnarse para dormir en las chabolas que uno de cada dos huracanes o destruye o inunda.

En este universo ecológicamente catastrófico que, desde 1940, ha perdido dos tercios de sus tierras cultivables la esperanza de vida ha retrocedido hasta los 52 años, lo que se explica, en parte, por una de las mortalidades infantiles –insalubridad mediante— más altas del mundo: 77 por mil. El Sida, desde luego, pero también todas las enfermedades contagiosas posible e imaginables, incluidas las que hace tiempo desaparecieron ya del resto del continente americano. El estado del agua refleja, a la vez, el estado del medio ambiente y el estado de un país, uno de cuyos escritores se preguntaba recientemente “si, a pesar de las apariencias, existe realmente”.

A todas estas desgracias hay que añadir la contaminación atmosférica generada por la circulación urbana de Puerto Príncipe y por las fábricas instaladas en el país, señaladamente alrededor de la capital. No hay la menor legislación reguladora de los residuos lanzados a la atmósfera por las instalaciones industriales. Y causa de eso, y también con ánimo de sacar provecho de una mano de obra más barata todavía que la asiática y de una legislación defiscalizada, muchas empresas norteamericanas e internacionales han instalado plantas de producción en Haití. Contaminan, salvo, claro está, en las zonas altas de la capital, en las que viven, por encima de la nube fétida, los propietarios de unos 4 X 4 con cristales opacos blindados que, bajo la protección de guardias privados, salen de una mansiones que más que villas parecen muchas veces verdaderos castillos. Castillos bien provistos de cámaras de vigilancia…

Dos proverbios haitianos, uno en francés y otro en creole, resumen la situación de un país del que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dejó dicho en 2003: “El mundo no tienen la menor idea del horror de la situación que se vive en Haití.” El primero: “Un negro rico es un creole, un creole pobre es un negro”; el segundo, en creole: “En Haití es el blanco quien decide”. “Blanco”, en Haití, quiere decir “extranjero”. Nada autoriza a pensar que, desde el punto de vista de la naturaleza y del medio ambiente, lo mismo que desde el punto de vista político, la situación pueda cambiar a corto plazo. Pues, como explicaba un diplomático francés durante una de las numerosas crisis: “Para salir del hoyo hay que empezar al menos a dejar de cavar”. El terremoto no es sino una desgracia más para este pueblo apasionante que se debate entre la desaparición y la muerte.


MIGUEL HERNÁNDEZ: ¡DARLE LA LUZ! DÁRSELA A GOLPES DE RECUERDO...

Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz! (Pablo Neruda)


16/1/10

A Coruña: Unos 700 nombres figurarán en el monumento a las víctimas del franquismo en el área metropolitana

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha comunicado a la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña la concesión de una subvención de 26.936 euros destinados a levantar un monumento «a todas as vítimas da represión franquista na comarca da Coruña», indican desde dicha institución.

Manuel Monge, presidente de la entidad, explicó ayer que dicho monumento tendrá un carácter memorial y por ello en el mismo «aparecerán por primeira vez con nomes e apelidos unhas 700 persoas, todas as vítimas do franquismo nos dez concellos da comarca desde o 18 de xullo de 1936 ata a conquista da democracia». De todos modos, en dicha relación no estarán solo los represaliados en esta zona sino también los coruñeses que murieron en otros lugares de España «como un grupo de veciños de Bergondo que morreron no penal de San Cristóbal, en Pamplona, ou os que mataron en Asturias ou nos campos de concentración».

Monge indicó que la entidad que preside pedirá la colaboración de todos los ayuntamientos y entidades del área metropolitana para la elaboración de esta relación «e tamén das familias dos represaliados» y de los ciudadanos en general.

«Nomes de Santo Amaro»

Por el momento, no está decidido el lugar de ubicación de este monumento, pero el título con el que se presentó la solicitud de subvención a la vicepresidenta del Gobierno era Tódolos nomes de Santo Amaro, «así que un bo sitio sería por alí por cerca do cemiterio, que hai sitio, pero iso ten que dicilo o Concello, como fixo cando foi o dos Fuxidos do Portiño, que tivemos moi boa colaboración de Esteban Lareo».

La Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica tiene asimismo en marcha un proyecto de investigación dirigido por cuatro historiadores, que cuentan con la ayuda de otros especialistas, para elaborar la lista de las personas que figurarán en dicho monumento.

Los responsables de la entidad indican que por el momento no han pensado en un artista concreto para que lleve a cabo el monumento y apuntan que en otros lugares de España se está haciendo algo similar «e en León un monumento memorial vai levar 1.700 nomes», indica Monge; apunta asimismo que quizá la estatua de Millán Astray no puede acabar en el Museo Militar viendo que Defensa ha obligado en Ferrol a desalojar la estatua ecuestre de Franco.


15/1/10

O racismo do nacional-catolicismo

Uno de los argumentos que autores conservadores han utilizado para negar el carácter fascista del régimen dictatorial establecido por el golpe militar liderado por el general Franco ha sido afirmar que la ideología de aquel régimen no incluía un componente racista, tal como ocurrió con el nazismo alemán y el fascismo italiano. La evidencia existente y fácilmente accesible muestra, sin embargo, la escasa credibilidad de tal argumento. El eje ideológico de aquel régimen fue el nacional-catolicismo que conjugó dos ideologías: el nacionalismo hispánico, que llegó incluso a negar la existencia de otras nacionalidades (como la catalana, la vasca, y la gallega), imponiendo su visión centralista uniformadora, y un catolicismo excluyente que intentó configurar todas las dimensiones del ser humano, incluyendo áreas tan íntimas como el comportamiento sexual de la ciudadanía.

Este nacional-catolicismo tuvo una concepción racista, pues tales ideologías totalizantes eran presentadas como definitorias de lo que el régimen definió como la raza hispana (el día nacional se llamaba el Día de la Raza), cuya superioridad le otorgaba el derecho de conquista y sometimiento de otras razas, tal como ocurrió en América Latina, cuya conquista militar y explotación era el motivo de celebración del día nacional (12 de octubre). Su misión “civilizadora” supuso el genocidio de la población nativa de aquel continente, bien documentada y denunciada por Bartolomé de las Casas. El nacional-catolicismo del régimen dictatorial se consideraba a sí mismo como el heredero de los Reyes Católicos, que habían expulsado a los judíos y a los musulmanes de España, habían establecido la Inquisición y habían conquistado Latinoamérica a base de cometer un genocidio.

El racismo del nacional-catolicismo fue más allá, sin embargo, del racismo étnico. Aunque incluyó una dimensión antisemita, el racismo del nacional-catolicismo se basó también en elementos político-culturales. Un objetivo explícito del golpe militar fue precisamente purificar la raza hispánica, eliminando todos los elementos que la debilitaran. Vallejo-Nájera, que dirigía los Servicios Psiquiátricos del Ejército y que había sido nombrado por el general Franco dirigente del rearme ideológico del nuevo régimen (realizando tal función como director del Gabinete de Investigadores Psicológicos del Ejército), había subrayado que era misión del Alzamiento Nacional “salvar la patria y la raza”, especificando las características que definían a la raza hispánica como “un masculinismo, un canto a la fuerza física y un profundo nacionalismo y catolicismo”.

Contraponía esta raza hispana a razas inferiores como la “raza roja” (que incluía a la gran mayoría de opositores al golpe militar y a la dictadura que estableció), a la cual consideró una raza inferior, contaminada por el marxismo, considerado como la máxima forma de patología mental posible, definiendo el marxismo español como “una mezcla de judaísmo y masonería que lo distinguió de un marxismo extranjero semita puro”. Tal “raza roja”, estaba compuesta de “subdesarrollados mentales, psicópatas y degenerados, todos ellos afectados por el marxismo, judaísmo masónico”, que se difundía fácilmente entre las clases populares debido a lo que Vallejo-Nájera consideraba su subdesarrollo mental. Todas estas citas aparecen en libros suyos titulados Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de la raza y artículos en revistas consideradas científicas durante la dictadura, tales como el “Psiquismo del Fanatismo Marxista”, publicado en Semana Médica Española (8 de octubre, 1938, págs. 172-182) y también en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra (mayo de 1939, págs. 398-413). El artículo publicado en esta última revista analizaba “la especial patología” de las mujeres milicianas, “seres débiles motivados por la envidia, la maldad y la venganza”, y cuya participación “en las revueltas políticas les daba ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes”.

En el artículo publicado en la Semana Médica Española, Vallejo-Nájera describía también los estudios realizados en los campos de concentración (asesorado por las autoridades nazis alemanas, de cuyos estudios en sus propios campos era no sólo consciente, sino un profundo admirador), dividiendo a los componentes de la raza roja en cinco grupos: los internacionales brigadistas, los presos políticos varones de nacionalidad española, las presas políticas hembras de nacionalidad española, los separatistas vascos (a los que Vallejo-Nájera definía como “sujetos de un curioso fenómeno de fanatismo político unido a un fanatismo religioso, enemigos de España”), y el quinto y más degenerado, el de “marxistas catalanistas (unidos por el fanatismo marxista y el antiespañolismo)”.

Es importante señalar que las autoridades de la Iglesia católica compartían la ideología nacional-católica racista, bien articulada por el ideólogo del régimen Vallejo-Nájera. Es más, la Iglesia contribuyó, en gran manera, a la llamada purificación de la raza que fue, en realidad, una brutal represión, con ejecuciones, detenciones, torturas y exilio, en contra de las personas y los grupos políticos y sociales que se opusieron a aquel régimen, incluyendo, por cierto, personas católicas e incluso sacerdotes que apoyaron a las fuerzas democráticas, así como a militares del propio Ejército que se opusieron a aquel golpe militar, llevado a cabo por la Iglesia y la Falange, así como por el Ejército golpista. Parte de este proceso de purificación de la raza, llevado a cabo por el régimen en colaboración con la Iglesia católica, consistía en el robo de infantes de “rojos” asesinados, encarcelados o desaparecidos, a fin de que no fueran “contaminados por sus padres, con el objetivo de salvarles”. Según Enrique González Duro (Los psiquiatras de Franco. Los rojos no estaban locos, 2008), 12.043 niños fueron sustraídos de manos de sus padres durante los duros años de la represión (1939-1945). La Iglesia católica nunca ha pedido perdón al pueblo español por estos hechos.
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Fernando Miramontes, ejemplo de memoria viva: «No sé cómo aguanté tanta tortura»

A Fernando Miramontes lo detuvieron y maltrataron tantas veces en el franquismo que tenía preparadas siempre unas zapatillas, almohada y un abrigo para el calabozo.

La vida le ha dejado saborear la libertad por la que tanto luchó y camina con un brío que había perdido. Las operaciones de las arterias femorales le han devuelto el vigor. Si llueve, anda de arriba abajo por los andenes de la estación del tren, como hacía Leyra Domínguez.

Es el 20 de noviembre cuando lo encuentro, saluda alegre, pero frunce un poco el ceño como en las caricaturas que le hizo Siro.

¿No sabes que día es hoy?, me pregunta.

La verdad, lo había olvidado, es el 20-N, aunque tampoco entiendo su significado personal.

Veo que a sus 74 años es el mismo de siempre: rápido de reflejos, medias palabras que es necesario reinterpretar... y un análisis rápido del momento, diestro para emprender el vuelo. Por eso le llamaban el gavilán en los años duros del franquismo; sobrevolaba todo y se le veía casi en todas partes.

Aunque entrevistarle es imposible, salvo reconstruir sus respuestas, hacer de intérprete y, ya se sabe, las traducciones matan la chispa del idioma.

«Fue la peor detención, aunque no me tocaron», suelta y me sorprende que hable de experiencias personales de lo que siempre rehuyó. Comunista desde que el PCE lo captó en Francia en 1962, coruñés primo del futbolista Suárez (Luis Suárez Miramontes), aunque más ferrolano que Amboage, fue una pieza clave en la lucha contra la dictadura en la ciudad.

El 19 de noviembre de 1973 la policía lo detuvo por un asunto menor. Por tanto, la mañana del día 20 (20-N) estaba en la comisaría de San Amaro, donde ve movimientos raros hasta que uno le da la noticia, que acababan de matar a Carrero Blanco, y le espeta: «No sabemos lo que vamos a hacer contigo, si amarrarte una piedra al pescuezo y tirarte al mar, como en el 36... estamos esperando órdenes».

«Jamás sentí tanto terror», dice ahora Miramontes, «peor que cuando me pegaban, pero no me tocaron». Como las detenciones eran continuas, Fernando ya iba preparado con zapatillas, un abrigo viejo y una almohada para dormir en las celdas que dan a la calle de Lugo. Quedó luego libre, con una multa gubernativa.

El aparato.-

La peor fue en 1972. Tras el 10 de marzo, logró huir durante 20 días hasta que la policía dio con él en casa de su hermana. El PC reaccionaba de inmediato ante cualquier ataque distribuyendo octavillas, las hojas hechas en la imprenta clandestina, «el aparato de propaganda», y tras los sucesos del día 10 no fue menos... Por eso, cuando los matarifes del franquismo sabían que sabía y Madrid también presionaban porque, si todos estaban detenidos, ¿cómo es que siguen apareciendo octavillas?

Miramontes fue entregado a agentes llegados de fuera diestros en la tortura, que se aplicaron con lo mejor de sus artes. El submarino (la cabeza metida en un barreño de agua hasta cerca del ahogamiento), el quirófano (tendido sobre el borde de una mesa con el torso sin apoyos), golpes con una toalla mojada... días y días. Desvanecido, cuatro lo levantan por piernas y brazos y lo llevan escaleras abajo, con la cabeza arrastras, golpeando peldaño a peldaño. «No sé cómo aguanté». A Ramiro Tenreiro, miembro de las Juventudes Comunistas, detenido también, lo dejaron sordo de un oído al reventarle un tímpano.

No todos eran salvajes. El agente encargado de los calabozos se negó a gritos a recibir al detenido en su estado y luego le facilitó aspirinas.