21/7/09

DEUS É BO, PERO O DEMO NON É MALO...(II)

Para entonces yo había decidido, en mi peripecia vital, no pasar por la juventud, a pesar de mi edad, y asumir todas las consecuencias de esa decisión.

- Lóis, díxome Pepe que, si podes, pases esta noitiña pola capela que ten que falar contigo urxentemente…

Una vecina mía, con la que yo no tenía más relación que conocerla de vista y de saludarla por la calle, vino a mi casa para darme ese recado. Pepe, era un cura de paisano, párroco en mi barrio que, además de cuidar el rebaño como Dios manda, (conmigo no contaba para eso), además era profesor en una auto-escuela y agitaba el orden instituído sin recato. Había pasado seis meses por la prisión concordataria de Zamora…, ya saben, el TOP.

Serían las ocho de la tarde y yo remoloneaba perezosamente en si ir o no porque tenía la certeza de que era una liada más de Pepe, llovía, era de noche... Decidido, buscaría una disculpa y no iría…

Riiiiiinnnng… riiiiiinnnng…, riiiiiiiiiiiiiiiiinnng…. Sonó el teléfono y descolgué: ¿Sí…?

- Ola, Lóis, son o fotográfo, estóu eiquí, na capela, pásoche con Pepe…. (¡¡Joder!!).

- ¿Lóis?.... Son Pepe, onde carallo estás que estóu eiquí con outros compañeiros esperando por ti… ¡Vas vir ou qué carallo fás…!.

Ya les dije a ustedes que Pepe andaba todo el día a hostias en uno u otro sentido: en la parroquia, en la auto-escuela y subvirtiendo el orden…

- Xá estaba saíndo… cinco minutos… (balbuceando, sentí como me crecía la nariz…)

Era de noche y llovía. Fui corriendo, saltando los mil charcos del camino… Empujé el portalón y el intenso olor a cera de las velas ardiendo y la más negra oscuridad, excepto aquella luz amarillenta que salía del fondo y el ruido de voces que, en cuanto oyeron el ruido del portalón, pararon en el acto.

Apareció Pepe por la puerta de la sacristía, delgado, desgarbado, moviendose lentamente y con un faldón de la camisa por fuera del pantalón y fumando…

- Ah, eres tí…Pása, carallo, pása…

Allí estaban dos conocidos de tiempo atrás, (uno era fotógrafo en el barrio y fuera de él), una señora “normal”, una chica bajita, de melena depeinada y trenca, un tipo barbudo, mayor, de unos treinta años, con un aspecto sospechoso y… Mundiño. La chica bajita y yo éramos los jovencitos…

Empezó Pepe explicando que nos había reunido allí porque, (hizo un repaso a lo que estaba pasando en el barrio y en la ciudad que yo les voy a ahorrar), y que en su opinión habría que organizar a los vecinos…y que, en su opinión, tendríamos que hacerlo entre los que estábamos allí.

Después de un largo circunloquio y con el silencio por respuesta, sonó la voz de Mundo, que dice:

- Déixate de lerias, Pepe, xa sabes que Deus é bo, pero o demo non é malo… Propoño facer asambleas por portáis e rematar constituíndo unha asociación de veciños no barrio…

Dicho y hecho.
Fin da segunda parte.
No golfo ártabro, no serán do día 21 de xullo de 2009.

No hay comentarios:

Publicar un comentario