16/6/10

Lola Ruiz deja la concejalía…

Renuncio al acta de concejala por IULV-CA. Decisión madurada y reflexionada durante tiempo. Tiempo en el que creía que la propuesta realizada por Julio Anguita hace ya casi tres años y a la que nos sumamos un nutrido grupo de militantes y simpatizantes de Izquierda Unida, supondría un proceso constituyente que culminaría con la creación de una organización más abierta. Menos sectaria. Que olvidara y abandonara las luchas intestinas por el “poder”. Que parara las constantes divisiones y la pérdida de personas, todas valiosas. Radicalmente democrática. Plural. Que aglutinara a todas las gentes de izquierda que están en distintas organizaciones o que simplemente se sienten huérfanas de proyecto político.

Hacerlo requería un proceso de reflexión y discusión conjunta y una gran dosis de generosidad. Generosidad que han mostrado militantes, simpatizantes, algunos miembros de las direcciones de IU y algunos de sus cargos públicos. Sin embargo, los que actualmente dominan su aparato lejos de abrir un proceso real de refundación han realizado algunos contactos de “bar”, comidas y algún acto con cierto eco mediático y con marcado tinte electoralista. La refundación realizada así es un fiasco y no es la que la izquierda y nuestro país necesitan. Las candidaturas han sido elegidas ya. En Madrid, los “sesudos” dirigentes de la organización han dejado fuera a la persona más valorada, Inés Sabanés lo que ha motivado que miembros de la corriente IU abierta no participen en las listas electorales. En Navarra una parte de la organización se ha ido, lo mismo que en Baleares, Euskadi, en Málaga. En Jaén cada día la división es mayor. Se han marchado muchas personas, como Concha Caballero. Como las de Espacio Alternativo.

Hace más de un año que declaré públicamente que no iba a rpetir como candidata. Porque creo en la rotación y en la renovación. También por la deriva de la organización. Y, también, por la falta de apoyo y colaboración de parte de la dirección provincial y local de Granada que ha motivado que cada día haya un mayor desencuentro de métodos y formas de entender la acción política. Que cada día se abriera una brecha más grande entre los procedimientos y maneras de actuar de ciertos dirigentes locales y provinciales de Granada y lo que yo defiendo; porque no puede, no debe haber incoherencias entre lo que en teoría se defiende y lo que se practica; porque no puede defenderse una cosa desde la oposición y practicar lo contrario cuando se gobierna. Una organización de izquierdas tiene que dar ejemplo con su práctica de austeridad, de transparencia, su democracia radical, su respeto a la legalidad, interna y externa. Lo contrario supone burocratizar y desprestigiar la vida política. Y, esto alcanza también a IU. Por los errores de algunos de sus dirigentes y por algunas malas prácticas en su gestión.
Esta IU no es la organización a la que me afilié hace casi veinte años. Sé que muchos militantes y simpatizantes de IU comparten conmigo este diagnóstico. Y podrán entender que no pueda seguir como representante pública por IULV-CA. He optado por renunciar al acta de concejala. Podía haber decidido irme a un “grupo mixto”. Esta forma de actuar no va con mi forma de pensar. No es mi estilo. Para mí la representación pública es un compromiso de servicio público, como trabajadora que soy. Por eso me he negado sistemáticamente a ciertos “privilegios”. No he usado coche oficial; no he utilizado la tarjeta que me hubiese dado con mi coche privado paso por todas las calles de Granada; me opuse a la subida de sueldos y a un plan privado de pensiones; devolví un bono bus personal. Si he estado durante estos años en la representación pública no es por el sillón ni por un puesto de trabajo. Para sillones los de mi casa y el trabajo, para el que estudié, que me gratifica y enriquece, me está esperando.
Si he permanecido todos estos años ha sido para defender una Granada para todas las personas, de calidad de vida, empleo, cultura, conocimiento, educación, que respeta su historia, su vega, su patrimonio. Que acabe con la marginación, desde la Zona Norte hasta su rincón más recóndito. Como granadina me siento orgullosa de mi ciudad, de su lejano pasado. Siete siglos que nos miran desde la colina de la Alhambra o desde el arrabal del Albayzín. Memoria a la que no renuncio y por la que defiendo el abandono de fiestas trasnochadas, la búsqueda de la otra orilla.
A lo largo de estos años he trabajado lo mejor que he podido. En contacto con organizaciones, asociaciones y personas del ecologismo, de las luchas sociales, de los derechos humanos, vecinales, de la Vega, del patrimonio, del feminismo, del sindicalismo,… Porque sabía que mi voz en el Ayuntamiento de Granada tenía que ser su voz. Una voz de mujer feminista, que quiere un mundo compartido, forjado también con ojos de mujeres. El trabajo está ahí. En las mociones, preguntas, iniciativas, visitas, comunicaciones a la prensa, actos, manifestaciones, conferencias,… que se han multiplicado estos años y que me han hecho multiplicarme a mí.
Quiero dar las gracias a todas las personas que me han apoyado incondicionalmente. A los militantes, simpatizantes de IU, a gentes de otras organizaciones e independientes. A las que me han animado y a quienes me han hecho críticas que me han permitido conocer mis errores e intentar rectificarlos.
La decisión está tomada. Espero que aunque no se compartan mis razones, se entiendan. Siempre he dicho que quería cumplir mi compromiso con quienes me votaron y, también, con quienes no lo hicieron, pero a quienes también representaba. Lo he intentado. Lo he hecho.
Sigo en el camino. Para cambiar el mundo con la fuerza de nuestras palabras, con el impulso de nuestras acciones, con la lucha de nuestros corazones, con la emoción de nuestras razones. Un mundo sin desigualdades, sin violencia, sin injusticias; donde los pueblos disfruten de todos sus derechos; donde no existan campos de concentración como el que el gobierno israelí mantiene en Gaza.
Me queda la esperanza de que la izquierda granadina, andaluza, española reaccione y construya un proyecto conjunto que hoy es más necesario que nunca. Para frenar los ataques de la derecha y del capitalismo que con la excusa de la crisis cargan sobre los hombros de las personas de a pie lo que tienen que pagar los bancos y las grandes fortunas. Para construir esta izquierda fuerte, comprometida, coherente, democrática, luchadora y plural, hoy sobran las razones.
Mi ventana, como la del poeta, permanece abierta a la esperanza y a la lucha.
Gracias.
Lola Ruiz Domenech

1 comentario:

  1. grupo en facebook de agradecimiento a Lola Ruiz por su labor en el Ayuntamiento:

    http://www.facebook.com/group.php?gid=125165894186723

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